Poema improvisado

 

Este poema que escribo
no tiene amores, ni dueños,
ha nacido del olvido
al abrigo del frío enero;

nace y muere aquí, en tus manos,
de la nada, sin aviso,
obligado, un día cualquiera
sin saber ni como lo hizo,

como examen del poeta
que afilar su pluma quiso,
sin mar de fondo ni brisa
que cante al oído bajito,

pintando con letras momentos
de pensamientos malditos,
haciendo rimas, contando versos
creación del infinito,

nace para ti, sin miedo,
entre voces, interrumpido,
sucumbe hasta a la rutina
por querer ser él, conmigo.

Este poema que escribo,
no tiene sones, ni sueños,
ha nacido sin sentido,
un día cualquiera, en enero.

Colaboración de esta semana en Poémame

Enero

                                             Foto: Radio Grazalema

 

Enero amanece gélido tras los cristales. Se ha vestido de blanco inmaculado para estrenar el año; quizás así, sin manchar, quiere recordarnos que la esperanza debe seguir viva, alerta en cada esquina, en cada tejado. Los nuevos propósitos se amontonan en cada esquina. Mi perro se recuesta en el sofá, enroscado en su mantita, buscando el calor perdido. El humo de las chimeneas se vislumbra a lo lejos, gris oscuro, como queriendo quemar lo malo que el año que se ha marchado nos ha dejado. El mar se enfada, mostrando su cara más agresiva. Los pájaros se refugian en lo más profundo de los árboles perennes que conservan tristes sus hojas. No hay sol, y cuando aparece no calienta. La sonrisa tirita debajo de una mascarilla que ahora pareciera protegernos también del frío. Las manos no hacen castillos en el aire, se mantienen escondidas para abrigarse. Los pies se empeñan en dar pasos congelados. El café se enfría. La noche llega temprano. El tiempo se para, cogemos fuerzas. Y por eso, y otras cosas, me gusta enero…

Poesía breve (Parte I)

No sé vosotros, pero a mi me gusta participar en los retos literarios que lanzan amantes de la escritura como nosotros en redes sociales como Twitter (un poema de una imagen, palabras a incluir en un poema, etc). Pero lo efímero de las redes sociales hace que estos poemas, en ocasiones, se pierdan… y creo que es una pena. Así que he pensado recopilar los que vaya haciendo a lo largo del mes y lanzarlos a principios del mes siguiente (Primer proyecto literario de 2021, olé). Obviamente estos dos no son de enero, sino dos al azar de los que hice en los meses finales de 2020, para ver que tal funciona esto jeje. Espero que os gusten 🙂

Poema 1

Cada compás,
compañero, cura con calma la herida
conocida del coplero,

cuando caen las cenizas
del corazón sin consuelo
la copla el alma conquista,

y cosida va, con cinta
color carmín y azul cielo,
y la herida cicatriza
y, de la cicatriz, nace un cuento.

—–

Poema 2

Aullidos nocturnos que callan
cuando tus ojos se acercan,
mirada que sana el alma,
que amansa, suave, mi fiera…

Yo he mirado con tus ojos
en noches de luna llena,
y he descubierto a tu lado
el poder de mi tormenta…

Balance

Y con más pena que gloria se marcha,
con la cabeza agachada y piedras en los zapatos que aún molestan,
debiendo mil cafés de media tarde,
perdiendo las charlas con los amigos, los días con la familia, soñando con días mejores…

Se aleja con la mirada perdida.
Esta vez no mira atrás porque duele demasiado,
nadie llora su partida,
porque no hay recuerdos buenos que empañen todo lo malo.

Se va sin aplausos, solo en casa,
con un pijama de rayas, lleno de miedos y sin sonrisas.

Pero esta vez, más que nunca,
debemos mirarlo, cara a cara
y hasta, quizás, darle las gracias por seguir…
Seguir viendo amaneceres con otros ojos,
seguir mirando a los ojos que están enfrente,
seguir andando, aunque no sepamos muy bien hacia donde
pero sobre todo seguir,
seguir viviendo y haber aprendido que eso, vivir, al final, es lo único que importa. 

Eterno Febrero: Momentos

Hoy os cambio los poemas por momentos. Momentos vividos, momentos que animan a seguir cogiendo la pluma para sentirse libre. Con apenas un mes de vida mi libro me ha enseñado que siempre merece la pena intentarlo, que la satisfacción de dirigir tus pasos hacia la ansiada meta, de empezar a caminar, siempre va a merecer la pena. He querido compartir con los lectores en el blog de Exlibric la experiencia del primer mes de vida de mi libro, las primeras impresiones, los primeros momentos vividos. Y también uno de los poemas que aparecen en el libro, que espero que os guste. También aprovecho para compartir con vosotros un reportaje y una entrevista que me han hecho sobre el libro, espero que os guste 🙂

ETERNO FEBRERO: ¡¡EL PRIMER MES!!

Ya hace un mes que Eterno Febrero vio la luz y he pensado que despedir el año compartiendo la experiencia de los primeros pasos de un libro  con los lectores podía ser una buena forma de ir cerrando 2020. Así que aquí estoy, queridos lectores, con la ilusión a flor de piel viendo como mi libro está dando poco a poco sus primeros pasos.

Recuerdo con especial cariño el día que el libro llegó a mis manos. Había trabajo con Exlibric durante meses en darle forma. Primero “las tripas” (el interior del libro), luego el diseño de la portada, las correcciones, los cambios de última hora… todo hasta conseguir la armonía, hasta convertir una idea en mente durante años en un boceto y un boceto en un archivo pdf. de lo que iba a ser, por fin, el libro de mis sueños. Desde entonces, lo había visualizado de mil formas diferentes en mi cabeza mientras esperaba el gran momento. Y llegó, porque todo llega aunque parezca que nunca va a llegar. El porterillo, mi perro ladrando, y una caja, cargada de libros, impregnada de sueños. Y ahí estaba, blanco inmaculado esperando a ser devorado por algún lector. Para convertirme en lectora de mi propio libro. Creo que esa es una de las mayores satisfacciones de un escritor, leer su propio libro, ser consciente de que lo que deambulaba por su cabeza es ya una realidad. Eterno febrero llegaba a mis manos un día cualquiera del último mes de un año muy malo para muchos y no muy bueno para mí. Pensé entonces que siempre se cuela algún rayo de luz en la tormenta. A partir de ahí, todo fueron experiencias….. leer texto completo

A continuación, os comparto el reportaje y la entrevista 🙂

Reportaje Diario de Cádiz

Entrevista Radio Grazalema

Olor a mar

Atrapar un sueño entre las manos,
mientras el alma sonríe, satisfecha,
retar al tiempo, al presente y al pasado,
sentirte viva en la tormenta.

Pasear despacio, saboreando la arboleda
y la luz que se cuela entre las nubes,
en un diciembre cualquiera.

Respirar, tranquila,
sin ataduras de seda,
y que de igual la tarde o la mañana,
no esperar la primavera.

Y ser tú, sin complejos, sin excusas,
sin peros y sin esperas.
Aquí y ahora, contigo,
vivir, de cualquier manera,
sintiendo el olor a mar,
sintiendo el olor a tierra…
gritando, cuando tú quieras.

Aprendí

 

Aprendí a leer poemas, en tus ojos,
a escribir entre los minutos que me robabas
mientras me ibas llenando de vida;
aprendí a escuchar la brisa del viento
detrás del huracán de tu melena,
a bailar cuando tus manos se acercaban,
a mirarte casi sin prisa,
a cantarte sin saber la melodía…

Aprendí de ti, que la vida es una habitación desordenada,
con colores por todas partes
y que de nada vale ordenarla si esta detrás tu sonrisa,
aprendí a ponerle a los muñecos zapatos que le estaban pequeños,
a levantarme aunque esté rota,
a no llorar nunca tu lado…

Aprendí a inventar historias con tus palabras,
que las tardes pueden ser largas o cortas
y que siempre valen la pena las mañanas,
aprendí a darte la mano y sentir ese paz infinita que es tenerte,
a sentirme libre si me llamas…

Y, sobre todo, aprendí
que ese yo que está contigo se hace grande cada día en el azul de tu mirada,
y que obligarme a parar tantas veces si estoy contigo me hace ir despacio,
saboreando la vida, impregnada del olor a paz que había olvidado…
Todo eso y mucho más…aprendí.

Diciembre

Diciembre azul y blanco, de sonrisa apagada.
De deseos y esperanzas, de momentos marchitos,
de palabras heladas.

Diciembre de recuerdos, de repasos, de nostalgias,
de canciones tristes, de paz disfrazada.
De silencios ruidosos,
de tiempo que se escapa.

Diciembre gris y rojo, de fría mirada.
De abrazos y encuentros, de adiós,
de lágrimas olvidadas.

Diciembre de burbujas, de ilusión amarga,
de minutos cortos y largas mañanas.

Diciembre odiado, querido.
Final, y principio mañana.

Colaboración de esta semana en Poémame

¡¡Ha nacido un libro!!! Os presento ETERNO FEBRERO

Después de meses de trabajo (y años de creación) acaba de ver la luz por fin ETERNO FEBRERO, mi libro de poesía dedicado a Cádiz y al Carnaval que hoy quiero compartir con todos vosotros. Se trata de un poemario formado por un total de 28 poemas (como días tiene el mes que lleva en su nombre), más alguno de regalo escondido en la presentación (para los años bisiestos).

El poemario se divide en dos partes, una primera parte que recoge poemas dedicados a la ciudad de Cádiz, y la segunda donde aparecen agrupados aquellos que están dedicados al carnaval. ¿Y qué es, en definitiva, Eterno Febrero? Eterno Febrero es esa parte de mi que vive enamorada de Cádiz, esa parte de mi que no cumple años, sino carnavales. Es todas las veces que he pisado la tacita y todas las veces que he añorado tenerla cerca. Son todas las coplas de carnaval que me han marcado y todos los autores que las han escrito o, más concretamente, los sentimientos que éstos han despertado en mí. Es la pena de tener que vivir el carnaval desde lejos, el anhelo de tus calles llenas de magia cada Febrero.

Siempre soñé con cantarle a Cádiz, con poder ser una de esas plumas que le escribían coplas. Con tener mi propia comparsa. Pero yo nunca supe cantarle a Cádiz. Y sentía que le debía algo. Así que un día decidí recopilar todos los poemas que había escrito dedicados a Cádiz y a su fiesta por excelencia: el carnaval; y fue entonces cuando ETERNO FEBRERO empezó a vislumbrarse en el horizonte. Hoy es una realidad y estoy muy muy feliz de poder anunciarlo. Os dejo a continuación la sipnosis del libro y algunos enlaces donde podéis adquirirlo desde hoy. Y, por supuesto, también podéis contactar conmigo y os lo mando yo directamente (firmado por mí si así lo queréis 🙂

 

ETERNO FEBRERO Sinopsis:

Cádiz, carnaval y poesía. Esas son las tres palabras que definen esta obra, un libro donde diferentes poemas se alternan con imágenes de Cádiz y su fiesta por excelencia: el carnaval. El lector podrá viajar a través de sus páginas a la tacita de plata, para sentir, a través de sus versos, la nostalgia de la distancia, pero también la alegría del reencuentro que seguro que todo el que ama ese rinconcito del sur habrá sentido alguna vez cuando lo ve de nuevo, porque el que se enamora de Cádiz siempre vuelve. Este poemario es sólo un pequeño ejemplo de todo lo que Cádiz y el carnaval han significado, y significan, para la autora. Si te gusta Cádiz y el carnaval seguro que te sentirás identificad@ con este libro.

 

¿Dónde puedes conseguir tu ejemplar?

De momento Eterno Febrero está disponible para compra online en los siguientes sitios:

🙂 🙂 Para envíos directos podéis contactar conmigo a través del mail poesiadepapel@hotmail.com 🙂 🙂

 

Relato. El trozo de papel

El día se apagaba en mi soledad otra tarde. En el suelo se amontaban las cervezas que me habían llevado de nuevo a otros mundos, a esos que plasmaba en mi papel para ser libre y que, para mi sorpresa, a todos encantaba. Era un escritor famoso, y eso me gustaba, por qué negarlo, pero, a veces, mi capacidad de análisis del mundo, y la frustración que esto causaba en mi subconsciente no compensaban mi fama.

Aquella tarde, tras el humo del enésimo cigarro de marihuana que se consumía en mis dedos, vislumbré una figura amarga que, lejos de dar miedo, helaba el alma mientras me invitaba a conocer su mundo de lujuria pagada con sufrimiento. El mismísimo diablo había venido a tomarse un café conmigo y me miraba mientras escribía estas líneas en un trozo de papel casi roto. Quiso asustarme con sus historias macabras que apenas inmutaban la comisura de mis labios. Apagué el “cigarrillo” y, con sus ojos fijos en mis manos, escribí aquellas líneas…

<<Vivo en un mundo donde una foto en bikini con unos pechos exuberantes recibe más halagos que unas líneas escritas desde lo más profundo del alma. Un lugar donde la moda impone lo que debemos ser y nuestra imagen lo que somos (o lo que no somos). Donde un beso se compra y un aplauso se vende al mejor postor. En un lugar donde se han perdido los valores, los principios, la dignidad y el respecto.

Vivo en un mundo donde el dinero justifica guerras, abusos, maltratos y hasta falsos amores. Donde ponemos precio a todo y valor… a nada.

Soy de un lugar donde los ojos se hicieron inmunes a la barbarie de tanto verla y el llanto se quedó grabado en las miradas tristes para siempre.

Un sitio donde ya no importa nada, salvo nosotros mismos.

Vivo en un mundo donde los niños quieren ser hombres demasiado pronto y los hombres… ya no saben ser niños. En un lugar de miradas perdidas que perdieron la luz que iluminaba el camino y ahora viven a la sombra de sus fracasos. En calles de nadie y miedos de todos.

Vivo en un mundo de cobardes, donde los valientes se esconden de ellos mismos. Donde las cabezas agachadas encorvan poco a poco la espalda hasta ponerse de rodillas para siempre. Vivo en un mundo donde la muerte…>>

–Silencio!!! Para de escribir de una vez -gritó una voz estridente que nubló el sol de la tarde, mientras golpeaba mi lápiz, que empezó a volar por la terraza-  ¿Quién está osando quitarme el dominio del mal?

Yo, lejos de asustarme de sus gritos… sonreí irónicamente (pues nada de todo lo que le había escrito me suponía goce alguno desde hacía tiempo).

–¿Quién? -respondí entonces- El hombre.

Y el mismo Lucifer explotó en mil pedazos frente a mis ojos.

Cuando desperté, una camisa de fuerza anulaba cualquiera de mis movimientos. Una voz de mujer intentaba calmarme mientras mi esposa lloraba alegando que me encontró gritando, corriendo por la terraza y diciendo que mis palabras habían matado al mismo demonio, y que ahora vivíamos en el infierno para siempre….

Yo… no entendía nada, pero había un trozo de papel en mis manos que olvidaba por completo que había escrito.