Soneto del mes de enero

 

Este mar de enero que sabe
a libertad por momentos,
que adormece el pensamiento
y hasta la razón si cabe;

que ya no hay soles, ni mares
que apaguen este escarmiento,
ni curen los sentimientos,
ni nos inviten a un baile;

pero aquí siento que el tiempo
se ha parado y nos perdona
y no son lastres las horas

y hay sol, y parece un cuento,
y sino es, me lo invento
si estoy contigo aquí, a solas.

 

Colaboración de esta semana en Poémame

Te miro

 

Te miro,

y lo cierto es que ya no se muy bien como mirarte,

si hacerlo con la nostalgia de quien perdió la infancia contigo

o hacerlo con el cariño de quien te tiene, a ratos, en la distancia.

 

Y a veces me sueño dormida en tus brazos,

con esa paz escondida que me regalas,

y temo tu abrazo, tu noche infinita,

tus sueños perdidos, tus rosas marchitas,

y temo, quizás, querer quedarme contigo,

volver al pasado, de días sin abrigo;

 

y puede que tema perder el ahora,

los sones que marca este mar que, escondido,

me salva de sueños rotos, me enseña otros,

me dicta sentencia en la arena del olvido,

me calma, me atrapa, me suelta de nuevo,

se lleva mi alma sin más, mis días heridos…

 

Pero ahora que lo pienso,

a ti cuando te miro,

tampoco sé muy bien como mirarte,

si hacerlo con el coraje de quien se hizo grande a tu lado

o con el miedo a que un día, tú también, te me escapes de la manos.

Poema improvisado

 

Este poema que escribo
no tiene amores, ni dueños,
ha nacido del olvido
al abrigo del frío enero;

nace y muere aquí, en tus manos,
de la nada, sin aviso,
obligado, un día cualquiera
sin saber ni como lo hizo,

como examen del poeta
que afilar su pluma quiso,
sin mar de fondo ni brisa
que cante al oído bajito,

pintando con letras momentos
de pensamientos malditos,
haciendo rimas, contando versos
creación del infinito,

nace para ti, sin miedo,
entre voces, interrumpido,
sucumbe hasta a la rutina
por querer ser él, conmigo.

Este poema que escribo,
no tiene sones, ni sueños,
ha nacido sin sentido,
un día cualquiera, en enero.

Colaboración de esta semana en Poémame

Poesía breve (Parte I)

No sé vosotros, pero a mi me gusta participar en los retos literarios que lanzan amantes de la escritura como nosotros en redes sociales como Twitter (un poema de una imagen, palabras a incluir en un poema, etc). Pero lo efímero de las redes sociales hace que estos poemas, en ocasiones, se pierdan… y creo que es una pena. Así que he pensado recopilar los que vaya haciendo a lo largo del mes y lanzarlos a principios del mes siguiente (Primer proyecto literario de 2021, olé). Obviamente estos dos no son de enero, sino dos al azar de los que hice en los meses finales de 2020, para ver que tal funciona esto jeje. Espero que os gusten 🙂

Poema 1

Cada compás,
compañero, cura con calma la herida
conocida del coplero,

cuando caen las cenizas
del corazón sin consuelo
la copla el alma conquista,

y cosida va, con cinta
color carmín y azul cielo,
y la herida cicatriza
y, de la cicatriz, nace un cuento.

—–

Poema 2

Aullidos nocturnos que callan
cuando tus ojos se acercan,
mirada que sana el alma,
que amansa, suave, mi fiera…

Yo he mirado con tus ojos
en noches de luna llena,
y he descubierto a tu lado
el poder de mi tormenta…

¡Silencio!

Las puertas cerradas,
los brazos abiertos,
el mundo se para…
¡Silencio!

Las calles calladas,
dormidos los sueños,
el mundo se para…
¡Silencio!

Voces apagadas,
lágrimas de miedo,
el mundo se para…
¡Silencio!

Y una mariposa
que vuela a lo lejos,
los pájaros cantan,
brilla el sol, ladra el perro,
la vida se pasa…
No hay tiempo.

 

Colaboración de hoy en Poémame

Mientras haya poesía

Poesía, para curar las almas heridas por balas que no son nuestras,
para calmar el desasosiego y amordazar las palabras de odio que nos invaden,
para soñar, en silencio…

Poesía, para alzar las miradas sumidas en la derrota de otras batallas,
para apagar el fuego que nos quema y enloquece,
para vivir, sin miedo…

Poesía, para adormecer los corazones rotos y que duelan menos,
para apartar las manos que cubren los rostros de la vergüenza,
para salvarnos, libres…

…porque el mundo, en esta oscuridad que hemos creado,
ya no tiene salvación,
pero, quizás, sea posible un poco de luz en estas sombras…
…mientras haya poesía.

 

Colaboración de esta semana en Poémame

A la orilla del mediterráneo

Y dejar pasar el tiempo

a la orilla del mediterráneo,

entre la playa y el cielo,

a la sombra de tu mano…

Y dejar caer la tarde,

los minutos, apagados,

los segundos que, deprisa,

corretean a tu lado.

Pareciera de repente,

que las horas se han parado,

que la espuma de tus olas,

los problemas se han llevado,

un efímero momento

parece eterno a tu lado,

entre la playa y el cielo,

lentamente,

a la orilla del mediterráneo.

Sandalias nuevas

Este poema, mi última publicación en Poémame, pululaba por ahí, en algún lugar perdido, olvidado. Y, miren ustedes por donde, que me ha tocado ahora, de nuevo, comprarme unas sandalias nuevas…y caminar a ver qué pasa… (aunque esta vez mis sandalias, van con las tuyas :))

 

Un sueño a la vuelta de la esquina,

el miedo a saber si no soñaba,

las dudas quedando en el camino,

preguntas que siempre te acompañan…

y una canción;

 

pasado en el presente, me persigue,

las cadenas de seda que me atan,

un grito perdido en mi cabeza,

la esperanza perdida en una plaza…

y unas letras;

 

terreno inexplorado ante mis ojos

que en nervios se transforman para el alma,

un no querer, y un quererlo todo,

andar pisando lento, andadas…

y una emoción;

 

un sueño, un pasado, un presente y un futuro,

un algo que me asusta y luego calma,

miedos, dudas, preguntas en la bolsa

y coraje resguardando las espaldas,

sandalias nuevas…. y a caminar a ver qué pasa

…Sueños…

Los sueños que se rompen,

que se pierden,

los que se desvanecen en tus brazos,

los sueños que se esconden, se entretienen,

los que un día se olvidan ser soñados.


Los sueños que te pesan,

que se mueren,

los que suspiran tristes y apenados,

los que cierran las alas y aterrizan

y olvidan para siempre que han volado.

Los sueños, sueños son,

se hacen cenizas,

se caen sin avisar por el tejado,

se escapan, se escalabran,

se hacen trizas,

se van, no se despiden,

se escapan una tarde de verano

para dejar borrosa, así, la tinta,

para dejarse, así,

el papel mojado…

…pero nunca habrá un sueño que se apague

sin dejar un candil iluminando

Amor infinito

…A ti…siempre a ti…siempre tú…

 

Me has vuelto a pintar el mundo

de colores infinitos,

de amaneceres sin nombre

de estrellas, de muñequitos,

 

y me enseñas a ir despacio,

a parar el tiempo, a cantar bajito,

a caminar de otra forma,

a ver los días más bonitos;

 

has despertado mis sueños

y hoy quiero soñar contigo,

trajiste la primavera

atadita a tus deditos;

 

tu sonrisa enseñó al alma

esa magia y ese ritmo

que se han colado en tus ojos

como la mar, azulitos;

 

y he descubierto contigo

un querer tan puro y limpio

que no habrá ya en este mundo

otro amor tan infinito.