Poema. Tras los cristales

El ocaso del otoño
vislumbra tras los cristales
atardeceres perdidos
y, a lo lejos, tempestades;

no hay paz para los descalzos,
ni paraguas que los salve,
la vida se viene, dura,
pisando fuerte la calle;

revoluciones perdidas,
conformismos, malos planes,
agachadas las cabezas,
no queda ni el despertarse…

Yo miró el mundo perdido
derrumbado, sin escape,
y en silencio me preguntó
si acaso puedes salvarme;

tu alzas tu pluma y me gritas:
¡A por ellos, imparables!
Y me despiertan del sueño
las nubes, tras los cristales.

Se está procesando…
¡Bien! Ya estás en la lista.