Poema del bandolero

Me marcho atrás en el tiempo,
no sé si regresaré,
me espera mi bella Sierra
y siempre quiero volver;

voy a olvidar por un rato
la realidad de tener
que responderle a la vida,
siempre, sin desfallecer.

Bandolero, no te vayas,
a la Sierra llévame,
y enséñame que la luna
te enamora con su ser;
dime si hoy la mañana
trae recuerdos del ayer
¿a que huele la esperanza?
¿siempre tocará perder?

Bandolero, dime, amigo,
si la justicia se ve
desde lo alto del monte,
aquí, se perdió también,

y se perdió la batalla,
la lucha y hasta el poder,
el pueblo, ya no es el pueblo,
ovejas son esta vez.

Bandolero, que hermosura
tu caballo caminar,
cuando la Sierra te llora
y no quiere despertar.

Al crujir de las candelas
esta noche soñaré,
bandolero, con tu aroma,
que me embriaga tu querer,

y cuando pasen las horas
y toque entonces volver,
te pensaré en tu montaña
como cuando, aquella vez,
Grazalema te embrujaba
y se enjuagaba tu mirada
pues también te enamorabas
de su blanco, sin querer.

Me marcho atrás en el tiempo
no sé si regresaré,
si no vuelvo, no me esperes
pues con ella moriré.

Dedicado a todos los grazalemeños, los amantes de la Sierra de Grazalema

y su fiesta de los bandoleros

que este año, debido a la pandemia, no podrá celebrarse

Poema a la Virgen del Carmen. Grazalema

Soy de un pequeño pueblo de la provincia de Cádiz que, como muchos otros pueblos de España (por no decir todos), se han quedado sin fiestas debido a la pandemia del coronavirus. Este fin de semana era un fin de semana especial para nosotros, pues celebrábamos nuestras fiestas grandes. Las fiestas en honor a la Virgen del Carmen y el Toro de Cuerda, que se hubiese celebrado. Quiero compartir con vosotros estos versos al respecto.

 

Grazalema está soñando

con tu barquito velero

paseando por sus calles

con la maroma en el suelo.

 

Grazalema está soñando

con el negro de tu pelo,

negro de un toro de cuerda

que te mira con anhelo.

 

Grazalema está soñando

con tu manto blanco, el cielo

que a tus pies cae empicado

cuando llega el lunes, miedo.

 

Miedo tengo de no verte,

de ese repique en silencio

de la campana que llora

por no verte hoy en su pueblo.

 

Pueblo que llora en silencio,

que te reza y pide en sueños

que el año que viene vuelvas

con la maroma en tu pelo.

 

Grazalema está soñando

con tu barquito velero…