Hoy no

Hoy no,
hoy no puse la tele ni un minuto,
y no vi las desgracias que inmunizan el corazón
y adormecen el alma,
no escuché los estúpidos argumentos
de mentes ignorantes que nos dominan,
no vi el vacío de cabezas huecas
que hacen del culto al cuerpo un fanatismo;

hoy no,
no encendí el ordenador
para ver esa vida virtual que nos condena,
no compartí el vídeo viral del día,
ni desnudé mi vida en fotos,
no entré en ese juego infernal que atonta la mente,
ni revisé mi correo veinte veces
en busca de una ilusión desgastada;

hoy no,
hoy no até el móvil a mis manos,
ni mis dedos a unas letras,
me perdí las charlas sin sentido
de mis trece grupos de whatsapp,
ignoré a mi jefa, me quedé sin batería
y seguía el mundo,
no atendí ni una llamada…

hoy me senté frente al mar, respiré,
saqué mi vieja libreta y escribí unas líneas,
me bebí un buen libro, dibujé una sonrisa
y entendí, que aún quedaba tiempo, y un lugar,
en lo más profundo de mi ser,
para ser libre.

Os dejo aquí mi colaboración del día 11 de septiembre en Poémame 

¡¡Espero que os guste!!

(No) Rutina

La rutina es un jarro de agua fría que te despierta de un sueño pasado. Es volver a ser lo que quisiste un día, o aquello con lo que te conformaste. Es un humeante café por la mañana planeando el nuevo día. Es una carrera de fondo sin meta. Una brisa de aire fresco, un respiro, un suspiro a destiempo que te encadena.

La rutina es una casa patas arribas con mil cuentas por resolver. Es la esperanza de un mañana mejor. El llanto de un día cualquiera. La risa tras los cristales. Es una lista tachada que no termina. Un caminar sin prisa, pero sin pausa.

La rutina es la realidad que abofetea tu cara para que salgas corriendo. La que te deja parada. La que te anima de nuevo. La que te besa en la frente y te maltrata más tarde. La que te mata cada noche y te resucita cada mañana. La que te enferma, pero te cura.

La rutina vuelve a por ti siempre, después de haberte escapado de sus garras, de haberte burlado de ella sin saber que es ella la que te deja marcharte algún tiempo, y ella la que te trae de nuevo.

Y hoy, que miramos atrás pensando en cuanto, cuanto la odiábamos hace apenas unos meses, hoy…cuánto la echamos de menos… Hoy deseamos más que nunca que una mañana cualquiera venga a buscarnos de nuevo para empezar otra vez, de nuevo donde lo dejamos. A ofrecernos el reto de no caer en ella eternamente. A jugar con nosotros a ser libres. A decirnos que siempre, siempre, podemos cambiarla por otra…pero nunca por ninguna!!!

Hoy tachamos los días del calendario con la esperanza de volver a ella, aún sabiendo que ya nunca, nunca, será como un día la conocimos…