Lo que perdimos

En aquel momento tenía un libro siempre en la mano y tiempo para leerlo,
ahora tengo cien libros en el cajón y vivo corriendo…
Por eso antes vivía y ahora malvivo,
por eso antes soñaba y ahora no duermo.

En aquel momento tenía una copa de vino en la mano y un reloj que se paraba,
ahora solo tengo agua, para la urgente sed, y un reloj con las pilas gastadas…
Por eso antes vivía y ahora sobrevivo,
por eso antes reía a carcajadas…

En aquel momento guardé una pluma de más en un joyero,
un libro en blanco y una hoja llena de tachones,
por si algún día olvidaba lo importante…

Lo puse bajo llave, con esmero,
guardé con más esmero aún la llave;
y el otro día quise mi joyero
y, matarile, ¿dónde están las llaves?

 

Colaboración día 25 septiembre en poemame.com

Sandalias nuevas

Este poema, mi última publicación en Poémame, pululaba por ahí, en algún lugar perdido, olvidado. Y, miren ustedes por donde, que me ha tocado ahora, de nuevo, comprarme unas sandalias nuevas…y caminar a ver qué pasa… (aunque esta vez mis sandalias, van con las tuyas :))

 

Un sueño a la vuelta de la esquina,

el miedo a saber si no soñaba,

las dudas quedando en el camino,

preguntas que siempre te acompañan…

y una canción;

 

pasado en el presente, me persigue,

las cadenas de seda que me atan,

un grito perdido en mi cabeza,

la esperanza perdida en una plaza…

y unas letras;

 

terreno inexplorado ante mis ojos

que en nervios se transforman para el alma,

un no querer, y un quererlo todo,

andar pisando lento, andadas…

y una emoción;

 

un sueño, un pasado, un presente y un futuro,

un algo que me asusta y luego calma,

miedos, dudas, preguntas en la bolsa

y coraje resguardando las espaldas,

sandalias nuevas…. y a caminar a ver qué pasa

…Sueños…

Los sueños que se rompen,

que se pierden,

los que se desvanecen en tus brazos,

los sueños que se esconden, se entretienen,

los que un día se olvidan ser soñados.


Los sueños que te pesan,

que se mueren,

los que suspiran tristes y apenados,

los que cierran las alas y aterrizan

y olvidan para siempre que han volado.

Los sueños, sueños son,

se hacen cenizas,

se caen sin avisar por el tejado,

se escapan, se escalabran,

se hacen trizas,

se van, no se despiden,

se escapan una tarde de verano

para dejar borrosa, así, la tinta,

para dejarse, así,

el papel mojado…

…pero nunca habrá un sueño que se apague

sin dejar un candil iluminando